Los líderes cristianos normalmente no se enfocan
en el amor cuando consideran el liderazgo. Muchos libros se han escrito para
describir las cualidades del liderazgo como el coraje, la iniciativa, el
carisma, la convicción, la perseverancia, la visión, la autodisciplina, la
firmeza. Sin embargo, pocos libros sobre el liderazgo de la iglesia incluyen el
amor como el ingrediente más importante. Este es un descuido trágico puesto que
el Nuevo Testamento deja bien en claro que el amor es indispensable para los
dones de dirigir y enseñar.
